Una película clásica de terror y ciencia ficción.
Muy bien resuelta, entretenida y con sus momentos, vamos, que me gustó bastante.
No es que tenga un final especialmente original o que la historia o la trama sean buenísimas, pero en general se puede decir que todo es muy correcto.
La pude ver sin fijarme en el reloj en ningún momento y me resultó lo suficientemente interesante como para disfrutar con ella, que no es poco.
Quizás si peca de algo es de ser poco original en nada, de ser algo así como un refrito de muchas otras y de no tener muchas ideas originales o propias.
Hay mucha fuerza en la historia, el que la película sea alemana añade un punto extra.
Es una de esas películas que te van poniendo nervioso, que ves como se van liando las cosas y no puedes hacer nada.
Ese sentimiento de impotencia ayuda a crear una sensación extraña, una inquietud que acompaña toda la película.
Estoy seguro de que uno de los objetivos es ese, quieren crear ese mal rollo, que crezca según va pasando el tiempo y eso lo hacen muy bien al menos en mi caso.
No la pude acabar y eso que lo he intentado en dos ocasiones.
La primera Crank me gustó, se llevo cuatro estrellas y todo, pero esta segunda parte aunque repita con el protagonista no me resultó nada digerible.
Es como una caricatura muy mala de lo que fue la primera.
Si en la primera se puede destacar el ritmo frenético y la alegría del protagonista, en ésta todo eso es un asco.
El ritmo no es frenético, es estúpido, la violencia es desmesurada, los diálogos inexistentes.
Seguramente me ha puesto tan nervioso por no ser lo que esperaba.
Una película tierna, eso sí que lo tiene.
Y es que parece que si la protagonista es Audrey Tautou la película tiene que ser tierna por narices.
Con los ojos y la carita que tiene no puede ser de otra manera.
Vamos que en resumen es otra tranquila película francesa.
Y que sea francesa se nota mucho, con sus curiosos diálogos y esa manera de hablar que queda tan extraña al doblarla al castellano.
A Audrey Tautou la podemos recordar de la ultraconocida Le fabuleux destin d’Amélie Poulain o la mas reciente Coco avant Chanel.
Una película infantil, mi crío se lo pasó en grande y a mi me sirvió para comprobar que cada vez me gusta menos Brendan Fraser.
Empecé a verla con ganas pero al poco rato ya encontré mejores cosas que hacer y se quedó mi hijo viéndola.
La encontré demasiado infantil, pero a quien les gusten las películas palomiteras de aventuras con mucho ruido y muchos efectos especiales también les gustará.
Eso sí, encuentro que es una bonita historia y está bien contada pero hay exceso de acción en escenas que no necesariamente tendrían que ser tan agitadas.
lee el resto de: Pandorum 



