Siempre hay cola, pero siempre vale la pena esperar.
Es un local que parece pequeño y no lo es, es muy alargado y tiene muchas mesas, hay movimiento y aunque parezca que tardarán en darte mesa en una media hora está resuelto.
No reservan, no toman nota del nombre…. solamente salen a la puerta y preguntan a quién le toca entrar.
El sitio es bonito, está plantado en medio del centro de Granollers, justo al lado de la Fonda d’Europa con la que me parece que comparte dueños y cocina.
Hemos comido cuatro fantásticamente y además barato.
Buena comida para terminar una salida en moto.
Es un restaurante en la carretera de Rubí a Sabadell.
Es muy grande pueden hacer bodas y esas cosas con salones para 300 personas.
Tienen columpios para los niños, una piscina y una terracita.
Hacía sol, estamos en febrero y no hacía frío, se estaba de coña en la terracita haciendo el vermouthillo: Martini, olivas, patatas fritas de bolsa. Creo que me he quemado la cara y el frontón…..
Imponente restaurante en la carretera de Granollers a Masnou.
Eramos 5 y comimos de carta.
Yo pedí de primero un foie fresco con manzana y salsa tártara que estaba delicioso (15€), de segundo una dorada a la sal (18€) y de postre un sorbete de limón (5€).
También hay que destacar el carpaccio de ciervo con virutas de foie (18€), el revoltillo de espárragos y setas (11€) o la ternera con setas (15€).
Con dos botellas de Bernat Oller del 2004 (19€), cafés y postre para todos, salió por 235€. Unos 47€ por cabeza.
Restaurante de Granollers.
Está en una plaza muy céntrica y eso hace difícil aparcar, toda aquella zona es zona azul de pago.
Y la zona azul de Granollers resulta curiosa, al comprar el ticket, hay que teclear la matrícula del coche en la maquinita del parquímetro, con el teclado numérico, como si escribieras un sms, algo un poco marciano…. (algo así harán para que en Barcelona las motos comencemos a pagar también la zona azul?)
En cualquier caso, hay un parquing de pago muy cerca.
Todo empezó como una salidita en moto el domingo por la mañana.
Dos motos a dar un paseillo a las 11 y media de la mañana, la ruta escogida: subida a Cerdanyola por la ronda del mig, túnel de la Rovira, carretera del forat del vent. Vueltecillas a Sant Cugat, paseito a pie, vermoutillo, otra vuelta por la carretera de Rubí a Sabadell y vuelta a comer a la Masía a las tres y media. Retorno a Barcelona por la carretera de Vallvidrera.
El restaurante es un viejo conocido de la época en la que trabajaba en EDS Sant Cugat.
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