Restaurante Senegalés en el centro de Barcelona.
Con una entrada bastante pequeña y con bastantes más mesas de las que parece, te pueden dar de cenar una típica y auténtica comida Senegalesa.
Fuimos cuatro a cenar. La carta son cuatro posavasos y es muy poco extensa.
Tomamos dos de tieboudienne (7€), pescado con arroz y verduras, algo así como el plato nacional, yassa de cordero con arroz (6€), una yuca con espinacas (5) y un cous-cous con pollo que creo que se llama tiebuyab (7€) pero no estoy muy seguro.
Restaurante de parrillada y domingo en Premià de mar.
Fuimos cuatro a comer con reserva y nos llevaron al comedor de la parte de atrás.
Tiene mucho menos encanto y un aspecto mucho más indrustrial con mesas grandes, mucho espacio y una decoración muy justita y poco acogedora.
De primeros unos calçots (16€), una ración que estaba bien con un romesco suave y rico, además unas ensaladas.
De segundos unas galtes (8€) correctas, un asado de tira (10€) que me dijeron era infernal, unas costillas (8€) y unos espárragos trigueros (10€).
Ha sido emocionante, rápida, me puso de los nervios.
Se trata de hacerte sufrir, mucha violencia, mucha, mucha pero mucha.
Curiosa la nueva manera de contar algunos momentos, utilizando la cámara lenta y el salto en el tiempo para describir algunas cosas.
Paul Walker que el mismo de The Fast and the Furious lo hace muy bien, le pega la história y el personaje.
Ella es Vera Farmiga, la misma de Infiltrados muy guapa y sexy, cuando la veas en ésta, acuérdate de la escena de la lavadora.
El niño es Cameron Bright, el mismo de Gracias por fumar.
El director es Wayne Kramer, el mismo de The Cooler, impresionante película.
Restaurante para carnívoros voraces.
Esta detrás de Capitanía, en el Paseo Colón y lleva ahí como 20 años…..
No es un sitio muy grande, unas 10 mesas.
Las parejas casi casi comparten mesa con el de al lado, tienen más cerca al vecino que con quien han venido.
Tienen su página web de presentación en e-paraguayo.com
Fuimos tres a cenar, con reserva rigurosa, se pone a petar.
Nos repartimos de primeros un plato de matambre casero (8€), un provolone (7€) y una de pimientos asados (5€).
Hace tiempo había sido un chino, es por tanto un chino que ha sufrido una reconversión oriental, como otros tantos….
Lo conozco por estar al lado del trabajo de Nacho y resulta cómodo cuando él se escapa un rato para ir a comer rápido.
Hemos ido a comer dos de menú de festivos.
Hay unos cinco o seis menús para escoger, cada uno con unos cinco platos.
Todos tienes precios diferentes.
El local está bien decorado, es pequeño, no muy acogedor y la gente que trabaja muy correcta.
Sitio de tapeo, se pone a rebosar de gente.
Llegamos temprano a eso de las ocho de la tarde y conseguimos mesa.
Curiosa mezcla de gente en el local, mucho guiri.
Pasaron tres grupos callejeros de música mala, no los soporto.
La idea era dos para cenar de picoteo y luego se apuntó Eva H. que se metió un bocadillo de bacon con queso (3,20€) y una fanta naranja (1.55€).
Uno de estos sitios en los que el precio está bien y la comida es la típica de brasa: Manteles de cuadritos rojos y sillas rusticas de madera.
Fuimos a comer cuatro personas, nos salió por 85€, unos 22€ por cabeza.
Para empezar unos mejillones marinera (6€) muy pequeños, unos calamares romana (8€) con mucho rebozado y unas gambas al ajillo (11€) muy ricas.
De segundos, dos fideuas (9€) y dos pechugas gratinadas rellenas de gambas (11€).
Está en St. Cugat, cambiaron de sitio hace unos años, antes estaban en la misma plaza del Monasterio y ahora tienes que seguir caminando por la calle Santiago Rusiñol para llegar al nuevo local.
Es un sitio básicamente de creps y pasta, con unos postres caseros a base de pasteles bastante espectaculares.
Tienen un comedor bastante amplio con capacidad para unos 15 mesas, mas o menos.
Fuimos cuatro a cenar.
De primeros para compartir una ensalada suprema (8€), un surtido de patés para dos personas (12€).
Ya la visité en Octubre pasado, lo contaba aquí.
Y todo sigue igual.
Impresionante como tratan a la gente. De mal, digo.
Eso de que a las 23:00 la cocina esté cerrada, que a las 23:30 tengas que acabar de cenar y que cierren a las doce menos cuarto, todo con el marcaje cercano y descarado de los camareros, me resulta un poco/bastante estresante.
En fin como en el anterior post ya hablaba de todo ésto, me centraré solamente en la comida.
Fue una cena para tres que salió por unos 82€, unos 23€ por cabeza.
Otro japonés de buffet libre y platos giratorios.
Al estilo del Kaitensushi Dao, se trata de una cinta transportadora que hace pasar por delante tuyo la comida.
Se pagan 12€ por el menú y hay que sumarle la bebida y los cafés.
Al final la cena sale por unos 17€.
El sitio es un poco desangelado, los platos no son tan buenos como en el otro Kaitensushi Dao que está muy cerca.
Lo bueno es que no está a tope de gente como el otro y es una alternativa cuando no tienes ganas de pelearte con nadie.
Sales oliendo a frito y mucho, eso no te libra nadie.
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