Es de aquellas que, siendo para niños, tienen algo más que contar y encima lo que cuentan es interesante y no un tópico detrás de otro.
No es por tanto la clásica película Disney que tanto apesta.
Pero no deja de ser una película demasiado ingenua, infantil, un adulto la puede ver pero no es una maravilla tampoco.
Los creadores son de la compañía Blue Sky Studios, la misma de Ice Age tanto de la primera parte como de la segunda.
Hay persecuciones, caídas, tonterías y todo tipo de gracietas más bien sosas y que hacen que cualquier crío se parta de la risa.
Cine canadiense de autor, podría decir que con cierta profundidad y rebosante de mucho humor cínico.
El director y guionista es Denys Arcand.
Un señor del que tengo muy buen recuerdo con su anterior e impresionante largometraje Les Invasions barbares del 2003.
Encuentro que ésta no es igual de buena, no llega, aquí se lo toma todo un poco más a cachondeo, hay mucho sketch demasiado pasado de vueltas para mi gusto pero aún así es profunda.
Afronta un viejo tema de una manera nueva, utiliza mucho los movimientos de cámara, casi como si fuera un documental.
Esa manera diferente de contar la historia, de presentar a los personajes y su dolor, hacen de esta película una cosa especial.
Los dos protagonistas son simplemente geniales.
Benicio Del Toro es uno de ellos y está increíble, cada vez resulta más convincente en cualquier cosa que hace, eso si alguna vez no te resultó lo suficientemente convincente en algo, claro.
Que cosa más bonita de película.
Me lo pasé genial.
Es optimista, con un punto de tristeza, original y muy entretenida, agridulce.
Me ha encantado, es de aquellas que al terminarlas acabas con una alegría y con una sensación de felicidad. De buen rollo.
No esperes algo de acción o una película palomitera, es una historia muy bien contada con unos personajes al límite.
Me encanta la prota, Abigail Breslin con solamente diez años de edad lo hace más que bien, resulta encantadora y tierna.
Muchos días sin ningún capítulo de Battlestar Galactica.
Desde que termino el décimo de la cuarta temporada y hasta que empiecen los nuevos capítulos van a pasar unos cuantos meses.
Y buscando, buscando cosas de ellos me encontré con Razor.
Razor fue grabada para mantener la emoción entre la segunda y terceras temporadas de Battlestar Galactica.
Y además junto con ella nos regalaron siete capitulitos de solamente unos minutos de duración con unos flashback de un Adama muy joven, en una misión en la primera guerra Cylon.
Razor es una tv movie ambientada en la nave Pegasus.
Bueno, una peli de acción, palomitera sin mucho mas.
Tiene todos los tópicos que puedes esperar y resulta entretenida.
Vamos que no se sale del genero, es una rigurosa película palomitera con todas las de la ley.
Empieza bien, apunta maneras que dicen, parece que será algo más buena de lo que resulta al final, pero no es así.
El director es Robert Luketic, un tipo que no tiene nada conocido y que lo que tiene mejor sería no conocerlo, sirva de ejemplo Monster in Law (la madre del novio), gran película como puedes imaginar.
Pues me lo he pasado bien con esta película.
Y mira que la ponen a parir con las críticas desde bastantes sitios, pero a mi no me ha disgustado tanto como a ellos.
Es cierto que puede ser típica en muchas cosas, pero me ha entretenido, me mantuvo atento.
No esperaba una genialidad, ni siquiera algo nuevo y desde luego no es ninguna de estas dos cosas.
El protagonista siempre me resulta interesante y es que Al Pacino siempre me gusta, aquí también, no es la interpretación de su vida, pero bueno…
Película pseudo-histórica con cierto atractivo.
Y es que parte de ese cierto atractivo reside en la participación de las dos protagonistas que tiene: Natalie Portman y Scarlett Johansson.
Verlas juntas, haciendo de hermanas y peleándose por el mismo tipo, tiene su gracia.
Se pelean por el personaje de Eric Bana, un Enrique VIII un poco diferente de los que estamos acostumbrados, mucho menos definido, para nada parecido al que nos enseñan en la serie The Tudors.
Y la película tampoco tiene mucho más.

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