Precioso.
Un sitio fantástico para ir a degustar vinos y comer platillos especialmente preparados.
La decoración es modernilla, muy limpia y descargada de adornos innecesarios.
Lo encuentro un sitio elegante y bonito.
Cena para dos
Éramos casi los únicos clientes durante toda la noche, en otros sitios pasarían de nosotros, pero aquí nos trataron de coña.
Lo han ampliado, no hace mucho estuvo de reformas y ahora tiene más mesas.
Y aunque ha perdido parte del encanto como restaurante acogedor que tenía al ser más amplio y espacioso, sigue siendo un sitio muy bonito.
Tiene una decoración basada en el color negro y la madera, con muchos puntos de luz.
La última vez que escribí sobre él fue hace mas de un año, lo puedes leer aquí.
Cena para tres.
Que bien que me lo paso cada vez que voy a esta terracita de la Barceloneta a comer.
Me gusta mucho y en realidad desde Julio del año pasado no he ido, lo contaba aquí.
Casi todo sigue igual.
Los que trabajan han cambiado, éstos también son muy agradables y simpáticos, pero no hay problema: la comida sigue estando bien y el sitio es perfecto.
Si quieres hacerte una idea de lo cojonuda que es la terraza, mira la foto que le hice al de la mesa de al lado mío.
Comida para dos.
Es el restaurante de l’Escola de restauració i hostalatge de Barcelona.
Es un sitio muy cuidado, amplio, no tiene muchas mesas y tiene una decoración minimalista similar al restaurante L’Ham.
Los dos restaurantes están en el mismo edificio, L’Ham está en la planta baja y es el más económico, L’Escola está en el primer piso y tiene unos platos más elaborados, pretende ser más puesto.
No está en el centro de Barcelona, pero desde luego vale la pena acercarse.
No intentes ir sin reserva y no intentes hacerlo el mismo día, tienen llenazo siempre.
Unos de los sitios mas glamurosos que conozco, o por lo menos van de eso.
Los que trabajan son todos preciosos/as, escogidos/as y eso sí: guapísimos/as.
El lugar es realmente curioso, está decorado en tonos muy oscuros, todas las paredes negras, muchos puntos de luz muy localizados, cenas en penumbras.
Pero creo que vayas con quien vayas quedarás bien.
Cena para dos.
Otro restaurante más del centro comercial Diagonal Mar.
No hace mucho que lo descubrí.
Es un sitio grande, un poco escondido, por esa misma razón parece que hay siempre un sitio a última hora para cenar.
Es kids friendly, tienen menú infantil y le dan cositas para entretenerlos.
Pudimos ver un par de mesas que se fueron al no ser atendidos, algunos de los que trabajan allí les cuesta entender el castellano.
Nosotros no nos sentimos mal.
De los primeros modernitos que aparecieron hace ya bastante tiempo en el Born, en el Barrio de La Ribera de Barcelona.
Si hay sitio puedes cenar bastante rápido y a un buen precio. Nunca lo intentes en horas punta,
Es un sitio bonito, algo castigado después de todo este tiempo, pero que mantiene ese aire modernillo.
En gran parte por el mural enorme de Jordi Labanda que hay en una de sus paredes.
Son bocadillos creativos que están ricos.
Estupendo sitio, bien de precio si te ajustas al menú.
En cuanto a la decoración y para mi gusto es demasiado cargado, con aires un poco pasados de moda, pero resultón.
Es un local grande y se puede encontrar sitio aunque sea a última hora sin reserva.
Escogimos la opción de menú de 28€.
La carta del menú es excepcionalmente extensa
Cenamos bien pero sin sorpresas agradables.
Un nuevo bonito italiano que está en la zona del ensanche de Barcelona.
No lleva mucho tiempo abierto y ya tienen la terraza llena por las noches.
Es una terraza muy agradable para una cena tranquila.
Cena para dos. Había sitio en el interior, sin hacer reserva.
Es un local bonito, muy bien decorado.
Mucho DM lacado y todo pintado en todos claros, quizás el techo es lo más flojo del local.
Estupendo menú de jueves por la noche.
Está justo enfrente de La Soleá, en la plaça del Sortidor en el barrio del Poblesec de Barcelona.
Tienen pocas mesas y seguramente encontrarás sitio, se comen cosas sencillas pero bien preparadas y con un precio muy ajustado.
Por 12€ por persona puedes disfrutar de una económica y agradable cena, algo que ya resulta bastante extraño en Barcelona.
Es un local añejo pero no está descuidado, hay fotos con mucha solera en sus paredes, tiene cierto encanto.
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