Siempre hay cola, pero siempre vale la pena esperar.
Es un local que parece pequeño y no lo es, es muy alargado y tiene muchas mesas, hay movimiento y aunque parezca que tardarán en darte mesa en una media hora está resuelto.
No reservan, no toman nota del nombre…. solamente salen a la puerta y preguntan a quién le toca entrar.
El sitio es bonito, está plantado en medio del centro de Granollers, justo al lado de la Fonda d’Europa con la que me parece que comparte dueños y cocina.
Hemos comido cuatro fantásticamente y además barato.
Se esta convirtiendo ya en una costumbre…
Cada año nos vamos a las cavas Rocabruna a ponernos como cerdos, de lo que llegamos a comer (unos más que otros).
Agua. La calçotada de Rocabruna de este año ha sido pasada por agua.
El pronóstico y el cachondeo previo vía mail se confirmó finalmente en una día gris, sin frío, pero feo, era un día feo.
No pudimos salir fuera de la casa mucho rato, empezamos tarde a cocinar, eran las tres o así, acabamos de comer a las seis de la tarde.
Solamente teníamos unos 45 minutos.
Dos a cenar, dos pizzas.
La mía fue una especial con huevo (9,50€).
Grande y con muchas cositas, estaba muy buena. Me costó acabarmela toda.
Dos cervezas sin alcohol, que están muy pesados con el tema de conducir.
Para mi acompañante otra pizza enorme con una caña de cerveza para beber.
Ayer por la noche fui a cenar de aperitivo.
Me explico, fui al Quimet & Quimet de Poble Sec.
Tradicionalmente es un sitio para hacer el aperitivo o incluso comer de tapas.
Encuentro que es un sitio fantástico, de los que puedes disfrutar sin insistir mucho.
Es pequeño, no cabe mucha gente y hay que comer de pie.
Tienen un surtido exquisito y muy cuidado.
Y… ayer fui a cenar, cierran a las diez y media, hay que darse prisa.
Sitio muy bonito del Born de Barcelona.
Hay otros dos más, uno el Raval y otro en l’Illa diagonal.
La decoración es una parte importante, es un local pequeño y todo está muy bien aprovechado.
Con mesas largas para compartir, asientos fijos al suelo para que no se desordene la gente, grandes cristaleras para que te vean desde la calle.
Pero lo mejor es la comida. Estupenda.
Fuimos dos a cenar, llegar a las diez y cuarto, un sábado noche y ponernos a cenar, algo extraño en un sitio en el que parece que siempre hay cola, pero sucedió así, buen principio.
Buena comida para terminar una salida en moto.
Es un restaurante en la carretera de Rubí a Sabadell.
Es muy grande pueden hacer bodas y esas cosas con salones para 300 personas.
Tienen columpios para los niños, una piscina y una terracita.
Hacía sol, estamos en febrero y no hacía frío, se estaba de coña en la terracita haciendo el vermouthillo: Martini, olivas, patatas fritas de bolsa. Creo que me he quemado la cara y el frontón…..
Estupendo restaurante cerca de Barberá del Valles en Barcelona.
Es un antigua masía reformada que tiene varios ambientes y ofrece bastantes menús de mediodía por unos 14€.
Fuimos cuatro a comer de menú.
La comida está muy bien, el servicio es rápido, son simpáticos y además no lo encontré muy caro. Un lujo.
De primeros fideua, muy decente, buena. De segundos fricandó y merluza con espárragos.
Otro menú con la gente del trabajo.
A veces vas a sitios por inercia, o te llevan o no sabes muy bien el motivo por el que acabas allí.
Fui a Mas Martí, por casualidad, el sitio elegido inicialmente no era éste, pero a uno de los que tenía que venir no le gustaba la idea así que todos cambiamos de destino.
Nos lo pasamos genial leyendo el papelito del menú que había encima de la mesa para escoger plato.
Este es el menú de Mas Martí, no tiene desperdicio.
Todos nos hacemos viejos y a veces incluso se celebran esas cosas, pero no es el caso.
Nos fuimos tres a cenar, como hacemos muchas veces, pero ésta vez uno acabó siendo un año más viejo…..
En fin. Me ahorro lo de felicitar y eso, que no queda cool y que además no te gusta, verdad Nacho? jajajaja.
En cuanto al restaurante, el sitio nos gustó mucho, una decoración muy adecuada, mucho blanco y caoba, unas estanterías en la pared que quedan muy bien llenas de buenas botellas de vino.
Se trata de tomar platillos de tapas, no son muy caras pero van sumando. No me quedé con hambre y eso parecía imposible al entrar….
Un chino, con ese nombre no podía ser otra cosa, jajaja.
Es un chino de los que ya casi no quedan. Muchos se han convertido en japoneses últimamente.
Sigue con un menú de 5.80€ los festivos, algo muy fuerte.
Además siempre me llamó la atención de que en el menú está incluido, además del postre y la bebida, que el jefe pase por las mesas ofreciendo tabaco y encima te regala boligráfos o cositas en navidad…..
Y por si fuera poco, la comida es decente.
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