Restaurante italiano en Little Italy en Nueva York.
Con una puesta en escena impresionante y una decoración no muy complicada, tiene espacio para bastante gente.
El barrio ya merece la pena, es visita obligada. Todo lleno de restaurantes y ambientazo italiano.
Por ejemplo, en la terraza del bar de enfrente tomamos unas cervezas y había colgada una foto del dueño del local con James Gandolfini, el protagonista de The Sopranos, una de mis series favoritas.
Comida para tres sin reserva previa, fuimos temprano y sin esperas, pero enseguida se acabaron las mesas.
Bonito restaurante cerca de Times Square en Nueva York.
No es un sitio pequeño pero consiguen mantener la sensación de parecer un sitio íntimo.
Lo deben de conseguir al no tener mucha luz.
Los detalles están cuidados y el ambiente no es nada pretencioso, los que trabajan son agradables y atentos.
Resultó curioso ver la mesa contigua a la nuestra llena de ingleses, pensar lo beneficioso que es para ellos el cambio de la Libra Esterlina y además estar acostumbrados a los precios de Londres, todo un chollo venir a esta ciudad.
Restaurante japonés del East Village en Nueva York.
Realmente pequeño, con solamente unas cinco mesas y toda la cocina en la barra.
La decoración es sencilla, mucho ladrillo vista y predomina el negro.
Mucho cliente japones y evidentemente todo el personal también es nipón.
Cena para dos sin reserva en la barra, el restaurante lleno todo el tiempo y sin muchas más opciones si no has reservado.
Conocido restaurante Vietnamita en Chinatown, en Nueva York.
No es un sitio pequeño y tampoco destaca por la decoración.
Pero tiene unos buenos precios y la comida además de rica es abundante, una buena mezcla para tener éxito.
La mejor manera de describirlo es decir que es algo así como el restaurante chino de toda la vida, con el aspecto un poco cutre pero con comida abundante y realmente diferenciada, además a un buen precio.
Estos días estoy en Nueva York de nuevo.
Esta vez solamente será una semanita, nada de los veintitantos días del Octubre pasado.
Esta claro que una de las primeras cosas ha sido volver al Museum of Modern Art de Nueva York, el MoMA.
Eso sí, justo después de pasar corriendo por la tienda de fotos B&H photo-video.
El MoMA es un sitio que me encanta: unos pocos meses después de mis últimas visitas y ya han cambiado varias exposiciones, muchas nuevas cosas para ver.
Restaurante de la zona de la esquerra del Eixample.
Como su nombre indica es un restaurante Argentino, con Pampero de nombre está claro, no será Japonés.
Es un local amplio, con una correcta presentación y un personal muy agradable.
Cuesta situar en donde está ya que no es muy visible desde la plaza.
Siete personas para cenar con reserva previa.
Y aunque no está en todas las cartas existe un menú muy completo por unos 32€.
Película de miedo con presentación original.
Me gustó mucho aunque el formato es demasiado parecido a otras películas de miedo recientes.
La localización es en un bloque de vecinos en la zona de Rambla de Catalunya en Barcelona, para mí es un sitio muy cercano.
La manera de interactuar y de funcionar entre los personajes consiguen un efecto ‘realismo’ muy bueno en algunos momentos.
Por contra, uno de sus mayores defectos es ese, que solamente en algunos momentos se consigue ese realismo y no es convincente durante todo el rato.
En todo caso es una película con efecto bola de nieve, cada vez se lía más, cada vez es más béstia y cada vez hace más ruido.
Buena, es de acción y de ficción.
Tienes que tener presente que es solamente eso y si no olvidas estos dos detalles no pasará nada, no te llevaras una decepción.
Quiero decir que es una película que a veces parece que quiera denunciar algo, o que pretenda ser algo más, pero realmente solo lo intenta, no es nada más.
Así que pensando en La Sombra del Reino cómo en una película de acción que es lo que es, es muy buena y entretenida.
Si quieres ver algo más se queda corta, aunque no del todo pensando que es made in USA, eso es lo curioso, desgraciadamente no es Syriana.
Restaurante del centro de Barcelona que no hace mucho abrió en Rambla de Catalunya, muy cerca de Gran Vía.
Es de la gente del grupo Cacheiro, en realidad ahora mismo hay cuatro restaurantes Trobador en Barcelona.
Son los mismos de El gran café del que ya había hablado muy bien antes.
Es un local grande con bastantes mesas, pero aún así no tienes la sensación de ‘comedor de nave industrial‘ en ningún momento.
La decoración, los platos, la separación de las mesas, el trato de los que trabajan… todo, es absolutamente correcto.
Bonito cuento.
Tenemos otra película infantil que no es tan infantil.
De la misma productora Studio Ghibli, los mismos de las maravillosas El castillo ambulante, El viaje de Chihiro (Sen to Chihiro no kamikakushi) o la Princesa Mononoke (Mononoke-hime).
Seguro que hay una persona que tiene mucho que ver en todo ésto y esa persona es el director Goro Miyazaki, el hijo de Hayao Miyazaki, el director de las demás maravillas.
En estos Cuentos de Terramar tenemos también mucha imaginación, mucha simbología y una história potente y maravillosa.
lee el resto de: Il Palazzo 