Ciencia-ficción de la mala, de la de tiros y más tiros con excusa para hacer lo que les da la gana.
Aún así se puede ver más o menos, pero como el que ve algo en la tele y se está haciendo la pedicura o releyendo una revista.
Es insustancial, floja y no por eso aburrida.
Es algo así como un refrito congestionado de otras muchas películas del género y sin mucha gracia, pero la puedes dejar de fondo sin que moleste en exceso mientras haces otras cosas más útiles.
El protagonista es un Aaron Eckhart que no tiene suerte con sus papeles escogidos, en Sin Reservas mal, en La Dalía Negra también mal y se salvó en la muy buena Gracias por Fumar.
Del resto no quiero ni hablar, aunque es curiosa la aparición de Michelle Rodriguez que desde Machete no había vuelto a ver.
Para decirlo rápido: es un refrito de Atrapado en el tiempo (1993) pero en lugar de ser una comedia es una película de tiros y de ciencia ficción.
Lo mejor es que no es ciencia ficción lamentable, es lo justo para no dar asco como en otras muchas del género.
En cuanto a la parte de los tiros poco que añadir, bien llevada y bien mantenida la tensión en todo momento.
En cualquier caso y prejuicios aparte es una película que se deja ver, que entretiene y que permite cierto diálogo posterior sobre las consideraciones que se plantean.
Pero tampoco pienses que es una película de cine-club ni nada parecido, la considero una de tiros con ciertos méritos.
El protagonista es un errático Jake Gyllenhaal que hemos visto en expediente anwar, el compromiso, zodiac o la verdad oculta.
Una película de ciencia ficción que si bien recuerda otras tantas cuenta con cierta originalidad.
Buscando un poco en de información encontré el termino novela distópica haciendo referencia al libro de Kazuo Ishiguro en el que está basado el film, el mismo participa como guionista.
Y con eso está muy bien explicado todo, es un agobio de película, de aquellas que te hacen sufrir por lo duro que lo pintan todo.
Los protagonistas son Carey Mulligan (la sonrisitas de la ya vista Wall Street 2), Andrew Garfield (el atontado de La Red Social) y una poco presente pero bien aprovechada Keira Knightley.
Interesante la aparición de la siempre resultona y a veces escalofriante Charlotte Rampling.
Muchas calamidades, muchas penas.
Y encima sabiendo que está basado en unos hechos reales contados por uno de los protagonistas.
Y hay mucho que contar, es una película larga con más de dos horas de duración, lo bueno es que se hace bastante llevadera.
Lo que resulta más increible son todas las penurias que llegan a pasar, es un barbaridad lo que llegan a sufrir.
El director y guionista es Peter Weir, conocido por buenas cosas como Master and commander: Al otro lado del mundo (2003), El show de Truman (Una vida en directo) (1998) o la fantástica El club de los poetas muertos (1989).
Aiss, que cosas que tengo que ver.
Piensas que tendrá algo, que con Matt Damon metido en la película ésta tendría que funcionar, pero no lo hace.
Mas bien justita, con muchos fallos en la trama y en el planteamiento desde mi punto de vista.
Eso sí, es ligeramente romántica, pero ¿quien puede imaginarse a Matt Damon romántico? se hace difícil.
En cualquier caso me resultó demasiado floja, hasta incluso aburrida en algún momento.
El protagonista es Matt Damon, eso ya lo he dicho.
Muchos, muchos tiros pero sin mucho sentido común y con algo de trama.
Es de aquellas de tiros que entretienen y que gusta de ver por los actores que participan.
Si en una película aparece Bruce Willis yo me lo suelo pasar bien.
La idea es algo así como recoger a unos cuantos agentes jubilados de la CIA y montar una completa aventura con ellos sacándolos de sus tranquilos retiros.
El director es Robert Schwentke el mismo de la justita Plan de vuelo: Desaparecida por ejemplo.
Los biopics siempre están bien si la vida de la persona de la que tratan es interesante.
En este caso es medianamente interesante.
Danny Green es un emigrante irlandés que trata de sobrevivir en los curiosos 70 en los USA.
El protagonista es Ray Stevenson, un actor simpático que podemos recordar de su entrañable papel en Rome.
La ambientación es precisa y parece que la información sobre toda la historia que ofrecen también lo es.
Entretenida película de ladrones y tiros, poco más.
Es entretenida ya que pasan las casi dos horas que dura y no piensas en el tiempo muchas veces.
Que sea de ladrones y tiros sin mucha más sustancia hace que casi sea palomitera, pero lo que casi la hace terrible es la pareja que se han empeñado en montar, no cuadran ni de lejos.
Aún así sorprenden dos cosas: lo feo que está Johnny Depp y lo guapa que está Angelina Jolie.
La historia no tiene nada y el final es lamentable, pero es lo que tienen las películas malas.. que son malas por mucho dinero que se gasten en ellas.
Siempre es dificil tratar el tema del cáncer en una película.
Se puede ser demasiado melodramático o quizás rozar el absurdo por lo irreal o pecar de superficial.
Lo que está claro es que con esta temática será un drama y eso aquí lo explotan al máximo.
Si hay algo que criticar en esta película quizás sea la facilidad que tienen para añadir efectos melodramáticos, efectos que aumentan la angustia y la tristeza que ya de por si tiene la historia.
El uso de la música y la manera de contar las cosas provocan bastantes lágrimas, es un película para llorar eso que quede claro, para llorar y quizás para pensar en temas profundos.
Interesante y entretenida, recomendable.
Escogí esta película por que soy un fan de Russell Crowe y siempre intento no perderme nada suyo.
Y ha sido un acierto, he pasado un buen rato.
En cierto modo es original, la idea es original aunque sea un remake de una película francesa del 2008 y los méritos se los tendrían que llevas los franceses.
La trama, el guion y los personajes están bien montados, tiene interés desde el principio al final.
Hay momentos realmente buenos y emocionantes, Russell Crowe ayuda a mantener la emoción.
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